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Chiste: La Pulga

Una pulga esta tomando sol en la playa, toda bronceada, debajo de una sombrilla. En eso llega otra pulga muerta de frío. La primera le pregunta:
– ¿Que te ha pasado?
– Resulta que quise venir a la playa a tomar algo de sol durante el fin de semana, entonces me subí en los bigotes de un motociclista que venia para acá. Pero resulta que me congele después de venirme todo el camino a 200 km/h.
– Pero tu tienes que hacer como yo. Te escondes en el baño de mujeres y cuando entra una, te subes a su ropa interior y viajas calientita y segura.
Al otro fin de semana vuelven a encontrarse en la playa. La primera bronceadisima, y la segunda nuevamente blanca y muerta de frio.
– ¿Y ahora que te paso?, ¿no hiciste lo que te dije?
– Si, lo hice. Me escondi en el baño de mujeres, llego una y cuando se bajo la ropa interior, me subi, me acomode ahi muy a gusto y me quede dormida…
– Entonces, ¿que paso?
– No lo se; cuando me desperté estaba otra vez en los bigotes del motociclista y me venia cagando de frio a 200 km/h.

Chiste: Abogados

Sutil diferencia entre lo justo y lo correcto

Se encuentran dos abogados en el garaje de un Motel y advierten que cada uno anda con la mujer del otro….Pasada la incomodidad inicial, uno le dice al otro en tono bajo…..
– Estimado colega, creo que lo correcto sería que mi mujer venga conmigo a mi coche y que su mujer se vaya con Ud. a su coche.
El otro le responde:
– Coincido en líneas generales con su planteamiento, estimado colega.

Quizás eso sería lo correcto, pero no estoy seguro que sea lo justo…. Porque ustedes están saliendo y nosotros estamos entrando !!!!

 

Chiste: Sinceridad de Pareja

Al cumplir treinta años de casados, un político le pregunta a su esposa:

– Querida: a esta altura creo que puedes responderme la pregunta: ¿Alguna vez me fuiste infiel? La mujer titubea, pero responde: – La verdad es que sí, querido, pero siempre fue por el bien de los dos. Por ejemplo, ¿te acuerdas que a los pocos meses de casados, cuando yo tenía veinte añitos, fuimos al banco a sacar un crédito para comprar nuestra primera casa, y al principio nos lo negaron?

– Sí, claro, pero después el gerente del banco revió la decisión, y nos lo otorgaron… – ¿Y vos nunca te preguntaste por qué el gerente cambió de idea?

El hombre asimila el golpe, pero vuelve a preguntar: – Entonces esa fue la única vez que me engañaste…

– Ay, querido… No; no fue la única: ¿te acuerdas cuando eras un joven abogado, y el estudio en el que trabajabas te despidió en el marco de un plan de reestructuración? Recordarás entonces que tu jefe te llamó a la semana siguiente y te reincorporó con más sueldo y un cargo superior…

– Bueno, entonces fueron esas dos solamente, ¿no mi amor?

– No, mi amor, no… ¿Te acuerdas cuando te presentaste por primera vez a una elección, y para ganar en la segunda vuelta te faltaban unos 2.500 votos?!!!

Chiste: El novio de mi hija

Un hombre estaba sentado viendo televisión.
Lanzaba un maní al aire, abría la boca y el maní caía en ella.
Su esposa le habló y el movió la cabeza para escucharla y el maní cayó en su oreja.
Por más esfuerzo que hizo no pudo sacarlo… y cuando ya estaban listos para ir al médico, llegó su hija con un amigo… y el amigo les dijo que él podía ayudar.
Sentó al padre en una silla… le introdujo dos dedos en la nariz y le dijo…
– Sople!! – … al hacerlo el maní salió volando.
Llena de alegría la hija llevó a la cocina a su amigo para invitarle una bebida.
La madre le dice al viejo:
– “Qué chiquillo mas inteligente, viejo… ¿qué crees tú que será cuando sea mayor?”
El padre le contesta… “Por el olor de sus dedos…creo que nuestro yerno”

Chiste: Castigo Chino

Un hombre llega a una posada y le pregunta al administrador si tiene un cuarto para pasar la noche.
El administrador era un anciano de 95 años de edad recién llegado de China.
Este le responde que solo tiene un cuarto en el tercer piso junto al cuarto de su hija, y se lo ofrece, no sin antes advertirle que si le pasaba algo a su hija, le aplicaría
“los 3 castigos chinos”
El hombre le asegura que no va a pasar nada y acepta el cuarto.
A la hora de la cena, baja por la escalera una Chinita de unos 17 años de edad, muy hermosa y sensual.
Durante toda la cena la Chinita no deja de mirar al hombre y este no podía de dejar de pensar en lo que le había dicho el anciano.
Por la noche, la tentación fue demasiado fuerte para el hombre y este, a escondidas del anciano, fue bien recibido por la Chinita…
Al terminar, regreso cansado a su cuarto a descansar y se durmió.
A la mañana siguiente, amaneció con “una roca inmensa” encima de su cuerpo con un papel que decía:
“Plimel castigo chino: loca encima de cuelpo”
El hombre piensa que si eso era lo peor que podía hacer el pobre Anciano, no iba a haber mayores problemas, se levanta, carga la roca y la tira por la ventana.
Al tirar la roca por la ventana ve otro papel en el marco de la ventana que decía:
“Segundo castigo chino: loca amalada a huevo delecho”
El hombre al ver que la cuerda ya estaba llegando al punto en que mas se estiraría, no se lo piensa 2 veces y se tira por la ventana, pensando que mejor un par de huesos rotos que un huevo menos.
Cuando va cayendo por el segundo piso, lee un gran cartel en el piso que decia:
“Telcer castigo chino: huevo izquieldo amalado a pata de cama”

Chiste: El Mexicano

Un mexicano está tranquilamente tomando su desayuno, cuando un típico estadounidense, mascando chicle, se sienta a su lado. El mexicano ignora al yanqui, y el americano no muy contento con eso, trata de hacerle conversación preguntando:
“’Excuse me’, ¿ustedes se comen todo el pan?” . “Por supuesto”, contesta el mexicano.
“Nosotros no, sólo comemos la migaja de adentro del pan y la parte de afuera la ponemos en un
‘container’, la reciclamos, la transformamos en harina y la exportamos a México”.
El mexicano escucha en silencio, imperturbable. El americano sigue mascando chicle e insiste:
¿Ustedes se comen la mermelada con el pan?”
“Por supuesto”, contesta el mexicano.
“Nosotros no. Nosotros en el desayuno comemos fruta fresca, la cáscara y las semillas, las ponemos en otro ‘container’, las reciclamos, la transformamos en mermelada y la exportamos a México”.
El mexicano, ya un poco alterado, le pregunta:
“Y ustedes, ¿qué hacen con los condones después de usarlos?”
“Los tiramos a la basura, ‘of course’”.
“Nosotros no, después de usarlos los ponemos en un contenedor. Los reciclamos; los transformamos en chicles y los exportamos a los Estados Unidos”.